Bienvenidos; os invito a leer, si os apetece, mis palabras enredadas.

miércoles, 14 de marzo de 2018

LA GUERRERA DEL VALLE






La Guerrera del Valle es básicamente una ficción histórica, con ciertos tintes épicos, repleta de romance, traición, luchas y un poco de mitología. Ambientada en el siglo VIII, d.C., nos trasladamos a la Alta Edad Media, —una época bárbara, salvaje y oscura—. Su argumento se desarrolla en el Valle del Nalón, en lo que supuestamente pudo haber sido la corte del Rey Aurelio. La trama comienza cuando Aurelio es izado al trono astur por la nobleza incipiente que residía en la corte de Cangas de Onís, capital del reino en aquella época. Ser rey por aquel entonces, no era un título que se heredara, sino que se designaba por elección, y a veces por aproximación a la línea dinástica.
Se piensa que Aurelio mismo, fue partícipe de la conspiración para asesinar a su primo Fruela, presenciando como le daban matarile escondido tras un tapiz.
Después, tuvo miedo de los mismos que le habían sentado en el trono, porque se respiraba un ambiente muy peligroso en el que nadie podía garantizar su seguridad. Estaba rodeado de traidores que sólo miraban por sus propias ambiciones y beneficios y, por supuesto, lo de guardar lealtad al rey de turno ni se lo planteaban. De ahí la decisión que tomó Aurelio de trasladar la corte al valle de Langreo. A partir de ese hecho, de su coronación en una capilla de Sama, que fue destruida y de la que no quedan vestigios, arranca la novela que os vengo a presentar: una ficción histórica, medieval y romántica. 

Diría que esta novela es sencillamente un romance histórico.

¿Por qué escribir una historia ambientada en esta zona concretamente?: ¿Por qué no?... Hasta ahora, ningún escritor ha novelado este reinado. Los asturianos tenemos a Pelayo como icono que paseamos con orgullo, a pesar de que quizás sus proezas no fueran exactamente como creemos, y los Langreanos tenemos a Aurelio (el 5º rey de Asturias, reinó desde el 768-774) y a este no le han hecho protagonista, que yo sepa, hasta ahora de ninguna. Investigando este período de nuestro pasado, me doy cuenta de que apenas sabemos nada de este rey, por lo que partí con la gran ventaja de barajar algunas hipótesis y fantasear imaginándolas, traspasándolas al papel para desarrollar un relato con el simple propósito de entretener. Fue un reto tratar de desarrollar con una historia sólida, y lo que pudo suceder alrededor del rey Aurelio, e intentar acercarlo como persona y no sólo como personaje histórico.
Las crónicas apuntan, nos indican, o nos quieren convencer, de que Aurelio era un rey un poco indulgente, un poco pasota y vago, al que le gustaba salir de caza y la buena vida, y que se desentendió del pueblo, procurando no entrar en conflicto con los árabes que estaban a las puertas del territorio. Cuenta la leyenda que ofreció como tributo a los moros un determinado número de doncellas a cambio de que lo dejaran en paz, dando origen con esa entrega al topónimo de El Entrego. Esto, sin duda, no es posible que sea cierto. Ningún hombre por pobre o vasallo que fuese iba a permitir que le quitasen a sus hijas y esposas, porque la revuelta sería grande, y Aurelio estaba lejos de querer conflictos, fuera y dentro de su tierra. No obstante se sabe que se produjeron levantamientos anti señoriales, los primeros que se conocen, que serían con toda seguridad, causados por la presión fiscal a la que se sometía al pueblo. La hambruna era casi constante porque los señores se llevaban las cosechas, los animales y todo aquello de valor, por la imposición de los dichosos tributos que debían pagar. 

Esas revueltas, de las que se tiene escasa información, fueron aplastadas por el rey, que llegó en ocasiones a esclavizar a los insurrectos. Reinó solo durante 6 años, no se conoce que tuviera mujer o hijos y se cree que murió de muerte natural a los 35 años, (hoy sería joven, sin embargo, la esperanza de vida en aquella época era distinta, aunque yo no me creo mucho lo de la muerte natural). 
He intentado dar una vuelta a la tortilla y he creado a un rey que quizás no fue muy comprendido por las circunstancias que le rodeaban. El miedo de cualquier persona que sabe que en determinado momento se lo pueden llevar por delante es el motor que le mueve. Quizás él fue partícipe del asesinato de su antecesor Fruela, su primo, vale... pero ¿es totalmente aceptable? ¿Quién puede asegurar esta acusación con rotundidad? Nadie. Me convertí en abogada del diablo y, tirando del hilo de la libertad literaria, llegué a otra conclusión que dejo plasmada en esta novela.
Me he tomado muchas libertades y muchas licencias, pero en ningún momento es mi intención ofender, o cambiar la percepción que se tenga de este rey. Repito que, es simplemente una ficción, y aunque no lo pongo por las nubes, ni lo describo como héroe o villano, quizás os agrade o sorprenda el punto de vista o perspectiva que se da de Aurelio en esta historia. ¡Ojalá! Pues ese es el propósito. 
A pesar de ser un personaje importante en La Guerrera del Valle, no es el pilar principal en torno al cual gira la trama: le he adjudicado un pariente-sorpresa, (un hermano bastardo, pues a buen seguro que tendría varios) al que está muy unido. Este hombre, un caballero fiel al rey, defensor del territorio astur frente a las esporádicas incursiones sarracenas, será junto a Nora del Valle —la protagonista femenina—, la pareja que, como mandan los cánones de la novela de este género, soporta las vicisitudes y los contratiempos de la línea argumental.

Añadir leyend

En cuanto a las licencias que me he tomado al escribir, han sido muchas: menciono nombres de asentamientos o poblados, que no pueblos como tal, con sus nombres actuales; por ejemplo, cuando menciono que Aurelio traslada la corte de Cangas de Onís al Valle de San Martín, este pueblo aún no existía. Lo más probable, es que toda la zona central, el territorio de Langreo, estuviese salpicada de pequeñas cabañas o viviendas pero nunca formando un núcleo de población, porque en realidad no había gente suficiente para ello. Ya puestos, también instalo al rey en un pequeño castillo que nunca existió, (metida ya en faena, ¿qué me costaba pagarle la hipoteca?: ¡Nada!) Nunca existieron los castillos en San Martín ni en Tarna. Lo más probable es que su vivienda fuera una casa sin mucho pisto ni lujos.
Dolmen de la Campa L'Españal
Quizás con suerte, fuese de piedra, pero las construcciones de madera eran las más habituales en la Alta Edad Media. Para curarme en salud y que los historiadores no se me echasen encima, tema que me preocupaba bastante, (aunque no creo que se dediquen a leerme pero, por si las moscas) consulté al doctor José María Manuel García-Osuna, historiador, quien muy amablemente me atendió con estas dudas que me planteaba, y me apoyó en todo momento, compartiendo con mucha generosidad su estudio sobre el rey conmigo, asegurándome que podía escribir lo que quisiera, siendo como era el proyecto, una ficción. No me cansaré de repetir que no se debe leer este libro buscando el rigor histórico, sino un rato de distracción, sin mayores ambiciones que la de entretenerse.
Añadir leyenda

¿Qué más añadir? Que es una obra corta, que se lee en un pispas, si te engancha, claro. No es en absoluto blanca, con esto quiero decir, que aunque no es de género romántico-erótico (tan de moda y actual), tiene contenido sexual, por lo que no aconsejaría leerla a los menores de edad. ¿Por qué lleva este contenido? Porque los personajes lo exigen. Muy atrás en el tiempo, quedan las escenas de amor cortés en las que la relación carnal se omitía. Rosamund Pilcher, una señora  inglesa y muy buena escritora, escribe preciosas novelas sin que los protagonistas lleguen a tocarse ni un trocito de piel. A mí me encantan, porque es otra forma de escribir romance, en el que la historia no necesita ir más allá, pero yo estoy muy lejos de ese nivel de destreza, y uso las herramientas de que dispongo. Creo que no abuso de esos pasajes, pero sí que están presentes en el libro y forman una parte importante del desarrollo de los acontecimientos. 

Autoras como Nora Roberts, Johana Lindsey o Diana Gabaldón, por poner algún ejemplo de las miles de escritoras de romántica contemporánea que hay ahora mismo en el panorama literario, abrieron las puertas de las alcobas y nos enseñaron lo que se cuece dentro de las camas de los protagonistas, porque ya que sufren para llegar al final feliz, ¿por qué no amenizarles el tránsito? Pues eso, que nos enteramos de todas sus intimidades.
Otro aspecto que introduzco en la novela, es el mitológico. Asturias tiene una cultura rica y extensísima en seres mitológicos, muchas leyendas y cuentos que se remontan a épocas en las que el boca a boca era el medio de trasladar los repertorios autóctonos. No podía desaprovechar la ocasión de convocar a uno de estos seres para que formasen parte de La guerra del Valle, pero no os voy a descubrir qué o quién es, solo adelanto que habita en el dolmen de la campa d’Españal.

El título hace referencia a una mujer y aún no la he mencionado. La guerrera, es una mujer joven, humilde y sencilla que vive en la ribera del Nalón. Tras una serie de desgracias que son imposibles de evitar, porque el río es una fuerza imparable de la naturaleza, y que trastocan su vida, podemos decir que se cabrea, y mucho, e intenta cambiar el rumbo de su destino. No es una guerrera de espada en mano que se dedique a cortar cuellos de un tajo, sino que sus batallas tienen un matiz digamos más interiorizado, aunque aprende a defenderse y a luchar contra el destino y contra todo el que le pone la zancadilla en una vida miserable, la vida a la que se veían sometidos los vasallos en aquella época. Creo que se enreda ella sola en una escapada hacia delante, para toparse de narices con un problema más gordo: el amor. El amor, quieras o no, siempre es un problemón. 

Y la iglesia. Tengo que mencionarla como protagonista siempre presente y metida en todos los fregaos... Los clérigos, a los que lo único que agradezco es la labor de escribanía que realizaban. Aquellos benditos monjes  se dedicaban a copiar las obras clásicas para que no se perdiesen, aunque sin querer, fuesen cambiando la historia. La iglesia con el poder que ostentaba, siempre al lado de los poderosos, no sale muy bien parada en mi visión de la historia que os cuento, por estar siempre metiendo cizaña. 
En fin, no sé qué más podría contaros de esta novela… podría resumirla diciendo que es una historia de algunas personas que existieron y de otras que no, que hay personajes buenos y malos, (como le expliqué a mi cría pequeña cuando me preguntó), que hay amores y odios, perdidas y reencuentros, y sobre todo, una gran ilusión puesta en ella, muchas horas de dedicación para intentar defraudar lo menos posible, y un gran agradecimiento por brindarme la oportunidad de compartirla con todos vosotros. Muchísimas gracias. 


Disponible en Amazon.
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