Bienvenidos; os invito a leer, si os apetece, mis palabras enredadas.

jueves, 23 de junio de 2016

CORAZONES MERCENARIOS

Soy personaje discreto en lo que alcanzo, y he de presentarme como quien soy, de nombre y de carácter, por consideración a vuestras mercedes. Me arropa el apellido Dufort de mi madre francesa, y en la pila bautismal, Bastien me pusieron con más desatino que gracia. Poco conozco sobre mis orígenes, pues se da el caso que no crecí con padre, y sí con el sambenito de ser el bastardo de mi pueblo en una época en la que se acusaban las pedradas en la frente, cuando no tenías quien te defendiera y eras diferente. 
Al cumplir los quince, como no tenía intención de seguir siendo el centro de burlas y chanzas, cogí mis aperos con fuero y me trasladé a tierras más prometedoras en busca de hacienda y fortuna. Trabajé como una mula y ya supondréis que no hallé ni la una ni la otra. Así, hastiado de invocar a la buena suerte, provoqué un cambio en mi destino uniéndome a una cuadrilla de dudosos caballeros, los cuales eran más conocidos por sus tropelías que por sus modales. Mercenarios nos llamaban sin tacto; acudíamos a luchar por el blasón que más monedas ofreciera, ya fuera en privado o en batalla abierta; siempre armados hasta los dientes —el afortunado que aún conservaba alguno—, derramando sangre y tripas por causas ajenas, fueron pasando los años, convirtiéndome en uno de los más audaces y temidos de la fea ocupación. No duró mucho la estima hacia mi persona, pues en una de las tantas escaramuzas libradas en Lisboa, un mal lance me hizo perder reputación y me condenaron al ostracismo, aunque yo —¡créanme!— me veía enviado a galeras de por vida o abandonado en el barranco de los ahorcados. 
En un giro de la providencia, fui llamado por un noble de importancia —más enredador que bueno—, para llevar a cabo un encargo delicado que no pude rehusar. Al momento comenzaron mis entuertos… y fui de mal en peor. Me susurra mi creadora que no reniegue tanto, pues con toda seguridad medraría en el oficio si no poseyera tantos escrúpulos en el acto de ultimar labores sin hacer preguntas previas. Yo le replico que un servidor tiene de su parte la razón: que no mato por matar, por placer o por fardar.
Si lo anterior os parece banal o de poca monta, lo que me acontece en esta historia no es plato de buen gusto. Menesteres, pecados y sinsabores, amores y desengaños, novias infieles y bastardos, doctores, duques y pescadores, en un camino polvoriento con la vizcaína siempre a mano y la conciencia intranquila, me traen y me llevan a lo largo de estas líneas: apaleado, cabreado, victorioso, irónico y nadie sabe... si al fin enamorado.
Si la curiosidad os pica como pulgas en un jergón, me tomo la licencia y os aconsejo: sentaos con paciencia en mullidos cojines de tafetán y un buen plato de panecillos con canela o media docena de bizcochos mojados en chocolate, y ¡leed pardiez!, leed vuestras mercedes, y ya me contarán si mereció la pena o no, la vida y trajines de Bastien Dufort. Agradecido y vuestro servidor. 


Beatriz Alonso, junio 2016


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Gracias a todos. Recibid un saludo. 

8 comentarios:

  1. hola Bea! te regalamos dos premios!!!!!!!pasa por la morada buho lector y llevatelos! abrazosbuhos!como siempre genial tu entrada.megusta mucho la portada del libro.te esperamos!

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  2. Tu debes ser de esos autores que cuando ven unas ruinas en medio del bosque se paran ¿no es así?
    Para saber lo que el siguiente libro traerá. Tienes una gran suerte en ser publicada en formato papel. Me voy a leer "Perdida en el viento". Gracias, saludos y enhorabuena.

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    1. Sí, has dado en el clavo, suelo explorar en la medida de mis posibilidades, y me encanta "perderme" entre las ruinas. Gracias por tus palabras y espero que pases un buen rato, no me mueve más propósito que ese... ;)) Un saludo!!

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  3. Hola Beatriz, acabo de leer "Corazones mercenarios". Me ha gustado mucho, es una novela divertida, fácil de leer, que describe muy bien el mundo de las aldeas de la España de la Edad Moderna, sin olvidar, incluso, la nefasta presencia de la Inquisición en algunos rincones peninsulares. Y al final te deja con agradable sensación y con ganas de leer nuevas aventuras.
    Buen trabajo.
    Elena (5ºB)

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    1. Me alegra mucho que hayas pasado un buen rato con la novela, Elena. Gracias por dejar tus impresiones. Te envío un abrazo.

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  4. Olá Beatriz,
    Para mim as melhores manifestações artísticas
    estão na poesia, na crônica, no conto e no
    romance (novela, em espanhol).
    Uma ótima semana.
    Abraço.
    Pedro.

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  5. La Guerrera del Valle me gustó pero Corazones Mercenarios realmente me ha sorprendido por el atractivo de la historia y los recursos empleados.Enhorabuena.

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