Bienvenidos; os invito a leer, si os apetece, mis palabras enredadas.

sábado, 6 de julio de 2013

ECOS DEL PASADO



Que una joven contemporánea, moderna y liberal comparta su vida con un fantasma del pasado, puede ser debido a dos hechos, ambos totalmente irracionales: o la muchacha ingiere demasiados fármacos que la hacen vivir sueños fabricados en su mente por la masiva ingesta de medicación, o realmente existe un agujero de gusano en su habitación por el que se traslada cada noche hacia otro tiempo, en un viaje de ida y vuelta que nunca conserva en la memoria.

Eve cree que se está volviendo loca, pero cada mañana existe un indicio, una prueba, un testimonio que corrobora su viaje nocturno: El diario del que nunca se desprende está salpicado de breves anotaciones, escritas por una mano hábil en el manejo de la pluma y el tintero, que colisionan estrepitosamente con sus garabatos azules y simples de bolígrafo barato, varias flores prensadas entre las páginas desprenden un ligero aroma, las contempla atónita y se estremece porque no recuerda cómo han llegado hasta allí. Además ella “pasa” de cursilerías, es una mujer de su tiempo, vive en un precioso y carísimo apartamento, sin más ataduras que las de su profesión, a la que dedica su vida. Cuando llega exhausta cada noche, se refugia en la lectura de los clásicos que le apasionan y se relaja escribiendo los pensamientos que acuden a su mente en aquel simple cuadernillo. Pero aquellos renglones oscuros no son suyos.

“Esta noche ha sido un placer bailar de nuevo contigo, amor mío, a pesar de tus dos pies izquierdos, estoy seguro, que con práctica y disciplina, si te olvidas de esos movimientos espasmódicos que realizas cuando suena la música, pronto serás admirada en los salones de baile y yo tendré que batirme con todos los hombres que pretendan alejarte de mi lado. Reconozco que tus habilidades sociales me resultan cuando menos, sorprendentes. Osada e insolente, temo sean adjetivos demasiado livianos para ser aplicados a un ser salvaje como tú. Cuento los minutos para el reencuentro”

Eve abre los ojos como platos y mira a su alrededor, nadie tiene acceso a aquella agenda privada que guarda bajo llave y vuelve a presentir que la lucidez se le escapa por las ranuras de una mente quebrada por el estrés que no consigue procesar lo ocurrido.

“No sé quién eres, no me vaciles, me siento mal con este juego absurdo ¡no vuelvas a tocar mi diario! Si tienes algo que decir, da la cara y no te inmiscuyas en mi privacidad ¡cobarde!”

Decidida a terminar con aquel misterio que la atormenta, escribe la frase indignada, cabreada, mientras lágrimas de rabia asoman a sus ojos. En un impulso, arroja al fuego de la vanguardista chimenea, el cuaderno manuscrito. Éste arde al instante en una combustión demasiado intensa y sobrenatural, la habitación se inunda de humo grisáceo que apenas la deja respirar. Nota que se ahoga y tose con fuerza, un pico de la colcha se quema y deja escapar un taco malsonante, siente que el pánico la inmoviliza hasta que unos brazos poderosos tiran de ella, la toman en volandas y se alejan del pequeño infierno en el que se ha convertido la estancia. Cruzan el umbral de una frontera que jamás soñó atravesar, Eve se aferra al cuello masculino y cuando abre los ojos, están al otro lado. Él sonríe. Aquel rostro bellamente definido por la mandíbula acerada, le resulta familiar y reconfortante. Cuando él la deposita en el suelo, teme ser engullida por una nebulosa de olvido y persiste en su abrazo. Reconoce el cuerpo, el aroma de la piel bajo la camisa y el ancho pecho sobre el que se apoya. Lo mira aliviada. Los ojos oscuros que la contemplan divertidos, se cierran un segundo acompañados de un teatral lamento de resignación.

-¿Acaso piensas que es tan fácil deshacerte de mí?- pregunta el caballero arrogante, mientras le besa dulcemente los labios y seca las lágrimas con las yemas de los dedos. -Tú eres la responsable de esta hecatombe que ha derribado un vestíbulo falso: el tiempo, que todo lo tergiversa y separa, que todo lo cambia y destruye. No dejaré que el paso de los siglos me disuelva en polvo ignorado. Mientras tu corazón albergue esperanza y creas, podremos estar juntos. Debes quedarte. Siempre temo que hagas alguna de tus locuras, esta maravillosa conexión que sentimos y no me refiero a nuestros atrevidos encuentros en la alcoba, me mantiene alerta y vigilante.

-Muchas veces te presentí pero no podía recordarte… –hace una pausa para digerir las últimas palabras de él y se azora como una adolescente pillada in fraganti -¿significa que nos hemos acostado?, ¡porras!, a veces se me va un poco la pinza… -se excusa tontamente mientras piensa que aquél tipo está muy bueno y a ella la pierden los tíos buenos de toda la vida, aunque aún no ha hallado al que de verdad la respete, sus relaciones son básicamente iniciadas en una noche de juerga para celebrar un nuevo triunfo regado con champán y relegadas al olvido por carecer de algo que espera desde siempre, algo que no se atreve a mencionar…

- El amor – ratifica él extendiendo las manos. Eve las toma y lo recuerda, el vacío y el temor desaparecen, se siente en casa, él es su refugio, su brújula perdida, el sueño que siempre albergó en secreto.

Mira a su alrededor y reconoce la estancia: los muebles pulcramente labrados en maderas nobles, las alfombras y tapices que adornan suelos y paredes, los amplios ventanales que translucen la tenue luz del amanecer y dejan vislumbrar la extensa campiña, rociada por las últimas lluvias y al fondo, sentada en el borde de un sillón, con un libro ligeramente maltrecho por demasiadas lecturas sobre sus rodillas, una dama les sonríe con pícara complicidad.

-¿Es ella, nieto? –pregunta la indomable Madame d’Arblay – puedo afirmar que consideré la posibilidad de internarte en una institución cuando confesaste tu extravagante relación. Es una muchacha extraña, ese descabellado color de pelo, la ropa y esa desvergonzada forma de abrazarte me indican que desconoce cualquier regla social, ¡mira sus uñas!, ¡observa su calzado! –la mujer, que sonríe mientras habla, examina como un halcón a la joven, que intenta recomponer la camiseta de Guns & Roses que habitualmente usa para irse a dormir sin demasiado éxito. Eve disimula y espera el veredicto mientras nota cómo el rubor le tiñe las mejillas y se lamenta en el ínterin de no haberse despojado de sus piercings tiempo atrás. Frances Burney finaliza el análisis con una exclamación entusiasta:- ¡me gusta!... parece una desdichada vagabunda, pero sin duda podría ser fuente de inspiración para alguno de mis personajes…
 Los titulares de toda la prensa mundial se hicieron eco de la misteriosa desaparición de la famosa y pintoresca cantante de rock Eve. Algunos insinuaban que sus escarceos con las drogas y el alcohol habían hecho mella en su salud mental. Unos meses después, sólo era un recuerdo del pasado, un eco que se alejaba. 


Con este relato he tenido la gran fortuna de ser seleccionada
como una de las tres ganadoras de la 3º Edición de los
Premios convocados por la Editorial D'Época- Historias de Época.
 









12 comentarios:

  1. ¡Muchas felicidades por tu premio, Beth! Siempre decimos esta frase cuando en realidad deberíamos decir: ¡Normal, debían premiarte! Y así lo creo. Tu prosa, tu imaginación, el progresivo esclarecimiento de preguntas que surgen en la lectura: ¿quién? ¿por qué? ¿cuándo?, el espléndido desarrollo de toda la rama y un final más que sorprendente, deben inclinar la balanza de relatos excelentes hacia "Ecos del pasado". Su ágil lectura y un depurado estilo preciso y muy personal te hacen ser una escritora de bellas y convincentes palabras que conforman unas historias pensadas, complejas y de sorprendente resolución. ¡MI MÁS SINCERA ENHORABUENA, BETH! Te mereces este premio.

    Un fuerte abrazo, querida Beth.

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    1. Gracias Antonio, un abrazo muy grande!

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  2. Me ha gustado mucho, es ameno de leer, original y bueno.

    Un beso.

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    1. Me alegro que te guste Misterio, un besote!

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  3. Muy buena entrada...exelente el texto.Me quede por aca.. y te invito a que me visites y si te gusta te quedes..Un beso.

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  4. Gracias y bienvenida Idolidia, por supuesto que será un placer visitarte, un abrazo.

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  5. Me gustó mucho! Cuando leí las bases no se me ocurrió por donde podían salir las ideas y te soy sincera no estaba segura del resultado, pero la verdad es que ha sido muy interesante ver por donde marchan tus derroteros.

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    1. Gracias Coco! han ido por donde han podido, jajaja ya sabes! ;)

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  6. Hola Beth, estoy por aquí de nuevo, viendo actualizaciones. Excelente post, muy ameno de leer, felicitaciones.
    Un gran saludo desde:
    http://leyendas-de-oriente.blogspot.com/

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  7. Oh! Me encanta este relato... Creo que me voy a quedar por aquí, me encanta como escribes. Un saludo!!

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    1. Bienvenida Aliena, gracias por pasarte!

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