Bienvenidos; os invito a leer, si os apetece, mis palabras enredadas.

domingo, 28 de abril de 2013

SIN ALIENTO

Sin rumbo y sin brújula, asfixiado por el asfalto y deprimido
 por los bolsillos vacíos que flotan a mis
costados, huyo con la mochila repleta de suspiros hacia las alturas. Los Picos de Europa siempre me han proporcionado la duplicidad que anhelo: el sosiego que necesito a diario y el espíritu salvaje que perdí en algún recodo de mi vida. En la cima más alta, dejo que mis mechones blancos se enreden con las nubes, extiendo los brazos y compruebo una vez más lo insignificante que soy. Un oso me mira desde la lejanía y creo percibir su gesto irónico.

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